La piedra gua sha permite realizar masajes faciales que activa la circulación de la piel y producen un efecto lifting.

Te contamos cómo actúa y cómo utilizarla:

El gua sha es una milenaria técnica de masaje de la medicina tradicional china que se realiza deslizando con presión sobre la piel una piedra de jade, cuarzo u otros materiales.

El objetivo de esta técnica de raspado es aumentar el flujo sanguíneo y mejorar la circulación de la zona que se trata, habitualmente la espalda, los hombros o el cuello, para aliviar la tensión muscular, deshacer bloqueos y, actuando a un nivel más profundo, mejorar diferentes problemas de salud.
Sin embargo, existe una modalidad de gua sha mucho más suave e igualmente milenaria que se aplica sobre la piel de la cara y que podemos aprender a hacer en casa, una técnica de automasaje con una piedra que puede formar parte de un agradable y efectivo ritual de belleza para mejorar el aspecto de nuestra piel, aumentar su tersura y eliminar arrugas. Es lo que se conoce como gua sha facial, y el interés por el yoga facial, del que esta técnica forma parte, está haciendo que despierte pasiones.

El yoga facial es una técnica que funciona para mantener los músculos de la cara tonificados y que el Gua Sha es una herramienta que trabaja en el mismo sentido con bastante eficacia.

Pero más allá de sus efectos directos sobre la piel y las arrugas, el gua sha facial forma parte de una manera diferente de entender los cuidados de belleza. “En la cultura asiática se centran en unas rutinas diarias de vida que te llevan a resultados de belleza y bienestar”, explica la creadora del Facial Yoga Plan. “Dan más importancia a la prevención y a una belleza duradera que es responsabilidad de cada uno, mientras que aquí el ideal de belleza es que nos sentemos cómodamente en un sillón y lo hagan todo por nosotros.”

El uso de la piedra gua sha para cuidar la piel es una de esas rutinas que en Asia se han ido transmitiendo de generación en generación, y se suele combinar con otro utensilio, el rodillo de jade, que ejerce efectos ligeramente diferentes.

FRENTE CON GUA SHA

Tomando un Gua Sha con forma de corazón (esta herramienta puedes encontrarla con diferentes formas, pero la que te decimos es la más conocida) y aplicando la parte de los dos montes sobre la frente, recomienda hacer pasadas desde las cejas hasta el nacimiento del pelo durante un minuto por toda la frente. Alivia el agotamiento mental y previene la aparición de arrugas en la frente.

GUA SHA EN LA CABEZA

Recomienda pasar uno o los dos montes del Gua Sha por encima del hueso parietal y temporal. Con ello, aliviarás tensiones como las generadas por bruxismo. Procura hacerlo durante 30 segundos y de izquierda a derecha en cada lado.

DEL CUELLO A LA MANDÍBULA

Hacer pasadas desde el pecho hasta la mandíbula para trabajar los músculos del cuello. Con este ejercicio, empezando de un lado a otro, conseguirás relajar la zona y evitar la flacidez en la zona de la papada. Cuando llegues a la mandíbula, sitúa el valle de la forma de corazón del Gua Sha en el hueso de la mandíbula.

Empieza en la barbilla, tumbando ligeramente la herramienta, y llévala hacia atrás hasta alcanzar el lóbulo de la oreja. Si tienes flacidez en el rostro, puedes ayudarte de la otra mano para estirar la piel y facilitar el ejercicio.

PÓMULOS, MEJILLAS Y CONTORNO DE OJOS

El último ejercicio de la mandíbula, puede repetirse encajando el pómulo en el valle de los montes de la herramienta. Pero también podemos apoyar la parte plana más corta sobre la mejilla, medio tumbada, y estirar hacia la sien. En el contorno, la experta recomienda trazar círculos de dentro hacia fuera, empezando en el crecimiento de la ceja y finalizando en la sien, con la punta más prominente y dejando que descanse sobre la sien con una ligera presión de repetición al final.

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