El cancer y las plantas anticancerígenas

El término cáncer engloba un grupo numeroso de enfermedades que se caracterizan por el desarrollo de células anormales, que se dividen, crecen y se diseminan sin control en cualquier parte del cuerpo. Las células normales se dividen y mueren durante un periodo de tiempo programado. Sin embargo, la célula cancerosa o tumoral “pierde” la capacidad para morir y se divide casi sin límite. Tal multiplicación en el número de células llega a formar unas masas, denominadas “tumores” o “neoplasias”, que en su expansión pueden destruir y sustituir a los tejidos normales. A.  Las células normales se dividen de forma controlada. Cuando una célula normal desarrolla mutaciones u otras alteraciones que no pueden ser adecuadamente reparadas activa su propio programa de muerte celular para así controlar su desarrollo y crecimiento. Este proceso es conocido como “apoptosis”. B. Las células cancerosas desarrollan mutaciones que no son reparadas y pierden la capacidad para morir.

Algunos cánceres pueden no formar tumores, como sucede típicamente en los de origen sanguíneo. Por otra parte, no todos los tumores son “malignos” (cancerosos). Hay tumores que crecen a un ritmo lento, que no se diseminan ni infiltran los tejidos los vecinos y se los considera “benignos”. El número total de nuevos casos de cáncer en España en 2015 fue de 247.771 (148.827 en varones y 98.944 en mujeres). Los tipos de cáncer más frecuentemente diagnosticados en el año 2015 fueron colo-recto (41.441 casos), próstata (33.370 casos), pulmón (28.347 casos), mama (27.747 casos) y vejiga (21.093 casos).

Cancer

En los últimos 20 años, el número de tumores diagnosticados ha experimentado un crecimiento constante en España debido no sólo al aumento poblacional, sino también a las técnicas de detección precoz y al aumento de la esperanza de vida (ya que el riesgo de desarrollar tumores aumenta con la edad). Aunque el riesgo de desarrollar un cáncer ha aumentado, afortunadamente el riesgo de mortalidad por cáncer ha ido disminuyendo de forma considerable en las últimas dos décadas.

A pesar de que alrededor del 50% de los enfermos diagnosticados de cáncer en España viven más de 5 años, aquellos que padecen cáncer avanzado suelen tener supervivencias mucho más cortas. Tipos de cáncer El tipo de cáncer se define entre otras cosas por el tejido u órgano en el que se ha originado. Así por ejemplo, un cáncer de colon que dio lugar a metástasis hepáticas sigue denominándose cáncer de colon, y no cáncer hepático.

Desde una perspectiva estricta pueden definirse tantos tipos de cánceres como enfermos, cada uno con sus alteraciones moleculares y celulares específicas, pero de forma sintética se agrupan por el tejido que los dio origen: – Carcinomas. Se trata de cánceres que se originan a partir de células epiteliales. Estas son células que tapizan la superficie de órganos, glándulas o estructuras corporales. Representan más del 80% de la totalidad de los cánceres, incluyendo las variedades más comunes de cáncer de pulmón, mama, colon, próstata, páncreas y estómago, entre otros. – Sarcomas. Son cánceres que se forman a partir del llamado tejido conectivo o conjuntivo, del que derivan los músculos, los huesos, los cartílagos o el tejido graso. Los más frecuentes son los sarcomas óseos. – Leucemias. Son cánceres que se originan en la médula ósea, que es el tejido encargado de mantener la producción de glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Las alteraciones en estas células pueden producir, respectivamente, anemia, infecciones y alteraciones de la coagulación (sangrados o trombosis). – Linfomas.

Se desarrollan a partir del tejido linfático, como el existente en ganglios y órganos linfáticos.  Estos términos se acompañan frecuentemente de un prefijo que describe el tipo de célula que lo ocasionó, por ejemplo: • – Adeno= glándula • – Condro= cartílago • – Eritro= glóbulo rojo • – Hemangio= vaso sanguíneo • – Lipo= grasa • – Melano= célula pigmentada • – Mio= célula muscular • – Osteo= hueso El análisis microscópico puede definir subtipos de cáncer. Esto suele ayudar al oncólogo médico a conocer mejor el tumor y entender el pronóstico o tratamiento que puede requerir el paciente. Entre las células normales y las cancerosas existe un espectro de condiciones morfológicamente diferentes en su análisis microscópico.

La hiperplasia es una situación en la que se produce un aumento en la proliferación celular, manteniéndose la estructura celular normal. Habitualmente es una respuesta normal y reversible a un estímulo irritante. La displasia es un proceso no canceroso en el cual existe una proliferación excesiva caracterizada por la pérdida de la organización normal de los tejidos, y de la arquitectura celular normal. De ordinario es reversible, pero puede sufrir una transformación carcinomatosa. Es por ello que las áreas de displasia deben monitorizarse, y a veces, tratarse. El caso más severo de displasia llega a formar el carcinoma “in situ”, confinada dentro de la barrera anatómica más inmediata al lugar en que se inició. En el proceso de transformación carcinomatosa las células pierden en distinto grado la capacidad de diferenciación o especialización de sus funciones, y además proliferan activamente (entran en “mitosis”), es decir, adquieren características “atípicas”.

Estos cambios morfológicos en las células permiten clasificar a los tumores en diferentes  grados, siendo tanto más agresivos cuanto más alto es su grado o indiferenciación (es decir, se parecen menos a la célula de origen). Finalmente, el creciente desarrollo de las técnicas de biología molecular está permitiendo subclasificar con mucho más detalle los perfiles moleculares de cada tumor.

 

FITOTERAPIA APLICADA

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Shitake: Estimula la producción de interferon-gamma y nitrito en células esplénicas de ratón, aumentando la respuesta inmune antitumoral. En el tratamiento de cáncer en una etapa temprana, en confinación con cirugía y radiación y como droga antimetastásica. El lentinano en confinación con radioterapia también prolonga la esperanza de vida en pacientes con cáncer de pulmón. Resultados similares se han obtenido con pacientes con cáncer de pecho, colón y esófago.

Champiñón del sol: Se ha demostrado que pacientes con tratamiento quimioterápico mejoran los efectos indeseables asociados al tratamiento ( pérdida de apetito, alopecia, inestabilidad emocional y comportamiento en general ). Los extractos etanólicos y acuosos estimulan el sistema inmune y la producción de citocinas inmunoestimulantes, lo que en parte le confiere propiedades antiinfecciosas frente a virus, bacterias y hongos.

Reishi: Los polisacáridos tienen propiedades inmunoestimulantes ( favorecen a la proliferación de linfocitos B y T, e incrementan la actividad de estos últimos ) anticancerosas ( estimula la producción de citrinas antisudorales y protegen la rotura de ADN).

Maitake: El maitake destaca por sus cualidades inmunoestimulantes y coadyuvantes de procesos oncológicos. Los betaglucanos son compuestos hidrosoluble les que por medio de procesos de digestión o por tratamiento de calor pueden desnaturalizarse hacia compuestos más ligeros y con mejor biodisponibilidad. Las fracciones polisacáridas “D” y “MD” del b-1-6 glucano demostraron poseer efectos inmunoestimulantes y una fuente de actividad citotóxica en cobayos sobre algunas líneascelulares tumorales, y en cultivos de tejidos tumorales humanos, promoviendo el mecanismo de apoptosis celular.

Kalanchoe: Para enfermedades relacionadas con el envejecimiento y daño celular, especialmente el cáncer. El kalanchoe bloquea la transformación celular de células infectadas.

Astrálago: Para combatir los efectos secundarios de la quimio, radio..ayuda a abrir el apetito y es diurética, se puede tomar durante un tiempo más largo.

Equinacea: No es aconsejable utilizar la equinacea en pacientes con tratamiento de quimioterapia antitumoral. Eleva el contenido de glóbulos blancos, también incrementa la actividad de los anticuerpos, acelera la migración de los glóbulos blancos hacia la zona de infección. Además bloquea los receptores vitales situados en la superficie de la célula , tienen un efecto inhibidor sobre la hialuronidasa, que incrementa la permeabilidad del tejido conjuntivo y hace que el microorganismo sea más invasivo.

 Lapacho: Contiene propiedades protectoras sobre la célula, el pau de arco continúa siendo una de las plantas más utilizadas para este propósito.

Uña de gato: Por su capadidad para estimular la “fagocitosis” ( función que poseen diversas células blancas de la sangre que consiste en atacar y engullir bacterias patógenas, los virus..). También es antioxidante y secuestradora de radicales libres. Puede utilizarse como protector celular.

Trébol rojo: Las isoflavonas fitoestrogénicas se han estudiado en profundidad con respecto s sus potenciales capacidades como protectoras celulares. La investigación sugiere que en un cierto número de mecanismos relevantes interviene este efecto protector, como la inhibición de ciertos agentes dañinos ( radicales libres) y la inhibición de ciertas transformaciones celulares adversas. Además posee actividad antiinflamatoria y diurética que facilita la detoxificación.

 Te verde: Es un protector celular especialmente del tracto gastrointestinal, páncreas y pulmones). El té verde es muy rico en polifenoles, muy potentes secuestradores de radicales libres, como la epigalocatequina galayo o el ácido gá- lico. También se ha demostrado que potencia la actividad de la glutation peroxidasa y otra enzimas antioxidantes en el intestino, el hígado y los riñones. Así mismo posee un efecto antimutagénico al impedir la formación de ciertos productos dañinos como las nitrosaminas.

Cardo mariano: Se utiliza durante la quimio para proteger el hígado y los riñones de los tóxicos que genera el tratamiento. Por la capacidad de la silimarina como antioxidante para elevar los niveles de glutation en el hígado, los sistemas antioxidantes se ven reforzados. El glutation eleva los niveles de glutation peroxidasa, que es la enzima del organismo más potente para la lucha contra los radicales libres. Romero: Se ha demostrado que los extractos de romero intervienen en la detoxificación a través de la inhibición de la síntesis del citromo P450, previenen la activación de ciertos compuestos que dañan la célula y activan las enzimas de la fase II que juegan un importante peal en la detoxificación de las células de agentes destructivos.

Jengibre: Los investigadores han demostrado la capacidad del Jengibre para inhibir el crecimiento del cáncer de piel aplicándolo tópicamente en forma de ungüento.

Cúrcuma: Los curcumoides poseen varias acciones protectoras para la célula como la protección frente al daño de los radicales libres y la iniciación de la destrucción o la inhibición de la replicación de las células dañadas. De hecho, los estudios han resaltado la capacidad de los curcumoides para inhibir el daño celular inducido por agentes químicos en un 75%. inhibe la enzima de óxido nítrico sinteasa (que convierte L-arginina en óxido nítrico). Debido a que el óxido nítrico está implicado en la inflamación y en el cáncer, las propiedades terapéuticas de la cúrcuma la hacen una inigualable herramienta preventiva.

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